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Windows 10 se quedó sin actualizaciones: qué significa para tu empresa

24/8/2026

Respuesta corta: desde el 14 de octubre de 2025 Windows 10 dejó de recibir actualizaciones de seguridad. Las computadoras siguen funcionando, pero cada falla nueva que se descubra ya no se corrige. Tenés tres caminos: pasar a Windows 11 los equipos que lo soporten, pagar el programa de actualizaciones extendidas (que cubre hasta octubre de 2027), o renovar las máquinas.

Por qué esto es distinto a "quedarse con una versión vieja"

La confusión más común es pensar que un sistema sin soporte deja de andar. No pasa nada de eso: la computadora prende igual, los programas abren igual, y todo parece normal. Por eso es fácil postergarlo indefinidamente.

Lo que cambia es invisible. Todos los meses se descubren fallas nuevas en cualquier sistema operativo, y todos los meses el fabricante saca correcciones. Cuando el soporte termina, las fallas se siguen descubriendo pero las correcciones dejan de llegar. La distancia entre "lo que se sabe cómo atacar" y "lo que está protegido" se agranda mes a mes.

Dicho de otra forma: una computadora sin soporte no es más lenta ni más inestable. Es más fácil de atacar, y cada mes que pasa un poco más.

Fijate primero qué tenés

Antes de decidir nada, dos datos:

Qué versión de Windows tenés. Apretá la tecla de Windows + R, escribí winver y dale Enter. Te dice la versión exacta.

Si el equipo puede pasar a Windows 11. Microsoft pide requisitos concretos, y muchas máquinas de 2017 o anteriores no los cumplen aunque anden bien. La forma más simple de saberlo es entrar a Configuración y buscar Windows Update: si el equipo es compatible, ahí aparece el ofrecimiento de actualizar.

Ese segundo dato es el que define todo. Divide tu parque de equipos en dos grupos con caminos distintos.

Las tres opciones

1. Pasar a Windows 11 (si el equipo lo soporta)

Es el camino natural y no tiene costo de licencia si la máquina es compatible. La actualización conserva los archivos y los programas.

Aun así, dos recaudos que valen la pena: hacé una copia de la información antes, y verificá que los programas que usás para trabajar —especialmente sistemas de gestión o facturación viejos— funcionen en Windows 11. Ese es el punto que más problemas trae en empresas: no el sistema en sí, sino algún programa específico que no está preparado.

La recomendación práctica: probá primero en una sola máquina, confirmá que todo funciona, y recién después seguí con el resto.

2. Pagar las actualizaciones extendidas

Microsoft ofrece un programa pago (ESU, por sus siglas en inglés) que sigue entregando parches de seguridad para equipos con Windows 10 hasta el 12 de octubre de 2027. Se contrata por año y requiere que el equipo esté en la versión 22H2.

Es una buena opción si tenés máquinas que no soportan Windows 11 y renovarlas todas juntas no entra en el presupuesto de este año. No es una solución definitiva: es tiempo comprado, con fecha de vencimiento conocida. Sirve para ordenar la renovación en dos o tres etapas en vez de hacerla de golpe.

3. Renovar el equipo

Si la máquina además ya venía lenta, tiene disco mecánico y varios años encima, la cuenta cambia: estás por gastar en extender el soporte de algo que ya te está costando productividad. Ahí conviene mirar la renovación.

Antes de decidir esto, vale leer cuándo conviene arreglar una computadora lenta y cuándo cambiarla, porque no todas las máquinas viejas son iguales.

Cómo priorizar si tenés varias

No todos los equipos corren el mismo riesgo. Ordenalos así:

  • Primero: los que manejan plata o datos sensibles — administración, facturación, el que entra al banco.
  • Después: los que navegan mucho por internet y reciben correo de afuera, que es por donde entra casi todo.
  • Último: los equipos que hacen una sola tarea y casi no tocan internet.

Con presupuesto acotado, esto te permite cubrir lo que más importa ahora y planificar el resto.

Lo que no conviene hacer

Dejarlo para después sin fecha. No porque vaya a pasar algo mañana, sino porque el riesgo crece de a poco y sin avisar: no hay ningún día en que la computadora te diga que ya es tarde.

Aunque no puedas resolverlo este mes, poné una fecha en el calendario y decidí ahí. La diferencia entre postergar con plan y postergar sin plan es toda.

¿Lo querés resolver sin ocuparte vos?

Si querés saber cuántos de tus equipos pasan a Windows 11 y cuáles conviene renovar, lo revisamos y te armamos el plan por etapas. Escribinos por WhatsApp y lo vemos juntos, sin compromiso.